La nueva vida del colegio Adolfo de Castro

La Asociación Alendoy ha acondicionado el centro para trabajar con medio centenar de menores de familias de barrio de la ciudad.
El silencio y los recuerdos de una vida pasada inundan las mañanas en el CEIP Adolfo de Castro, tras su cierre el pasado verano por parte de la Junta de Andalucía. No obstante, una nueva vida de emociones asoma en horario vespertino desde el pasado mes de octubre. Gracias a una cesión de la administración andaluza y un convenio de colaboración con el Ayuntamiento, la asociación Alendoy trabaja allí con medio centenar de menores de “familias de barrio” como le gusta denominar a su grupo Esther Benítez, coordinadora de proyectos de la asociación. Una situación que se da mientras terminan las obras de su sede oficial en el centro Eduardo Benot. “El centro no estaba acondicionado, así que durante el mes de agosto, hemos pintado las paredes con nuestros lemas y valores para llenar de color el espacio”, asegura la profesional.
Una labor de acompañamiento a estas familias y menores que ha sido reconocida por el Ateneo dentro de sus premios ‘Gaditanos del año’, cuya entrega ha sido este viernes en el Salón de Plenos del Ayuntamiento. Un regalo en las bodas de plata de la entidad que pretende ser “ejemplo de convivencia respetuosa para dejar huella en los ciudadanos y ciudadanas del futuro”, según apunta la representante.
Trabajo pedagógico y emocional
Alendoy realiza en la actualidad dos proyectos de intervención con menores con más de un centenar de usuarios, uno en el colegio Adolfo de Castro, y otro, en el centro del Campo del Sur, ambos en colaboración con la Obra Social La Caixa
En el colegio del cerro del moro su actividad está enfocada para niños y niñas entre 3 y 17 años con refuerzo educativo y con actividades englobadas dentro de un centro de interés donde realizan talleres y manualidades. Esta edición impulsan la creatividad y el talento artístico de los menores.
“Lo que más agradecen los niños y niñas es el tiempo que le dedicas sin un móvil en la mano” apunta Esther Benítez, que insiste en el trabajo por la inclusión y el respeto por la diversidad como otra de las principales fuentes de trabajo de la entidad.