Patrimonio

El Obispado convoca este miércoles una reunión para analizar y poner soluciones a la situación de la iglesia de Santa Cruz

Fachada del edificio con el acceso clausurado desde hace varios dias
Fachada del edificio con el acceso clausurado desde hace varios dias
Mayte Huguet

Desde el pasado 6 de enero el templo permanece cerrado tras las filtraciones provocadas por las últimas lluvias

Una semana después del cierre de la iglesia de Santa Cruz, el Obispado de Cádiz y Ceuta ha decidido intervenir tras evaluar los daños. Este miércoles el vicario general de la Diócesis, el padre Óscar González Esparragosa, ha convocado al párroco, el padre Rafael Fernández Aguilar, a las cinco cofradías que tienen su sede canónica en el templo y al Consejo de Hermandades para buscar una solución a la situación actual.

Aunque el templo abrió unas horas el viernes por la tarde para que los devotos pudiesen acercarse a la imagen de Jesús de Medinaceli, actualmente no se puede realizar la actividad cultual. Una situación, además, que puede agravarse si vuelven las lluvias.

Desde el Obispado de Cádiz y Ceuta han asegurado, tras el estudio de las filtraciones, que están siendo provocadas por la última actuación que se realizó en la iglesia de Santa Cruz en el año 2023, que estaban financiadas por el 1% Cultural del Gobierno de España.

Y es que, tras las lluvias que trajo el temporal Francis, se ha tenido que retirar parte del mobiliario, o protegerlo con plásticos, además de fallos en la instalación eléctrica o desprendimientos de la pintura y revestimientos de las paredes y los techos.

La iglesia, además, estaba pendiente de unas nuevas obras de saneamiento en la fachada lateral y el callejón del Padre Ventura para evitar nuevas filtraciones que, actualmente, se encuentran suspendidas.

Tras la reunión de este miércoles se conocerá el futuro de la vida en la Catedral Vieja, que afecta, especialmente, a las cofradías que radican en el templo, aunque, sobre todo, a la cofradía de Sanidad, que a finales de enero tiene previsto celebrar los cultos con motivo de la Cuaresma.