Duelo

El silencio de la Catedral se hizo oración este martes para despedir a las víctimas del trágico accidente ferroviario de Adamuz

Un momento de la ceremonia en el templo catedralicio el pasado martes
Un momento de la ceremonia en el templo catedralicio el pasado martes
Ana Zambrana

Cádiz se unió en un abrazo colectivo de fe y solidaridad para arropar a las familias golpeadas por el desastre, haciendo extensivo el duelo al joven maquinista sevillano que perdió la vida en el siniestro de Gelida.

En un ambiente profundo de recogimiento, Monseñor Valdivia reconoció la dificultades de hallar consuelo ante partidas tan repentinas que dejan hogares vacíos, señalando que “solo el amparo espiritual puede sostener a quienes hoy caminan entre la incomprensión y el dolor”.

El prelado conmovió a los asistentes al ensalzar la heroica respuesta de los vecinos de Adamuz quienes, olvidando su propio miedo, abrieron sus casas y corazones para rescatar la esperanza entre los restos del naufragio ferroviario.

La ceremonia concluyó con un ruego por la paz de los fallecidos y la recuperación de los heridos.