El TSJA ordena la repetición del juicio sobre la trama contra el ecologista Juan Clavero
Clavero se ha mostrado "muy satisfecho" por la sentencia que ordena repetir este juicio, considerando que, aunque se enfrenta a "un proceso larguísimo", al final "habrá que hacer justicia" condenando "de forma rigurosa a todas las personas implicadas en esta trampa tan miserable que esperemos que nunca vuelva a suceder con ningún activista social".
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha estimado el recurso de apelación interpuesto por el ecologista gaditano, Juan Clavero, y Ecologistas en Acción sobre la sentencia del juicio celebrado en octubre de 2024 contra los procesados por "urdir una trama" contra él en el año 2017, ordenando la nulidad de esta sentencia y la repetición del juicio, incluyendo en el proceso los delitos de detención ilegal, extensible a los delitos de provocación y conspiración para la detención ilegal, que fueron desestimados en el anterior proceso.
En el juicio de 2024, la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Cádiz con sede en Jerez de la Frontera condenaba a un año de prisión y una multa de 2.700 euros a dos de los cuatro procesados, como responsables de un delito de denuncia falsa, siendo absueltos los otros dos acusados de este mismo delito. Además, los cuatro eran absueltos de los delitos de detención ilegal y organización criminal por los que venían acusados y que ha sido motivo de la apelación.
En la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, la Sección de Apelación Penal de la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha considerado en los fundamentos de derecho que "el excluir prima facie del plenario el debate contradictorio sobre el ilícito analizado, entraña una posición restrictiva en la que la sala de instancia se alinea con una decisión de algún modo saneadora al respecto".
Esto, continúa el TSJA, "implica un riesgo evidente de ofrecer una respuesta incompleta y de arbitrar injustificadas soluciones excluyentes". Esta decisión se revela "precipitada" e implica "una valoración jurídica prematura y cuestionadamente discrepante con las calificaciones jurídicas al día de la fecha compartidas por todas las acusaciones, pública, particular y popular".
Así, se entiende que el pronunciamiento exoneratorio con respecto al ilícito de detención ilegal --extensible a un eventual ilícito de provocación y conspiración para la detención ilegal-- "debió adoptarse en la sentencia tras la valoración de la prueba practicada en sede plenaria y la celebración del pertinente y reglado debate contradictorio entre las acusaciones y las defensas".
Es por eso, que el TSJA ha estimado el recurso de Clavero y Ecologistas contra el juicio celebrado en 2024, en el que además se condenaba a los dos acusados a indemnizar, conjunta y solidariamente, con la suma de 20.000 euros en concepto de responsabilidad civil.
Juan Clavero se ha mostrado "muy satisfecho" por la sentencia que ordena repetir este juicio, considerando que, aunque se enfrenta a "un proceso larguísimo", al final "habrá que hacer justicia" condenando "de forma rigurosa a todas las personas implicadas en esta trampa tan miserable que esperemos que nunca vuelva a suceder con ningún activista social".
TRAMA CONTRA JUAN CLAVERO
Los hechos se remontan a agosto de 2017 cuando Juan Clavero fue detenido por un posible delito contra la salud pública en la localidad de El Bosque (Cádiz) al encontrar una dotación de la Guardia Civil una importante cantidad de cocaína en su furgoneta. No obstante, todo se debió a "una burda trampa" para anular su participación en la campaña por la apertura de caminos públicos de este Parque Natural, como recordaban entonces desde Ecologistas.
Sobre esta detención, el Juzgado de Primera e Instancia e Instrucción de Ubrique acordó en septiembre de ese mismo año el sobreseimiento de las actuaciones iniciadas contra él.
Tras esto, se llevó a cabo un juicio contra cuatro personas, acusadas de urdir esta trama contra Clavero, para quienes se reclamaban siete años de cárcel. En el proceso se constaró como hechos probados, que los dos condenados acordaron "ocasionar problemas" a algunos miembros de Ecologistas cuando esta entidad iba a organizar una protesta en agosto de 2017 por el cierre de caminos públicos del Parque Natural de la Sierra de Grazalema.
Así, decidieron que uno de ellos participase en dicha ruta haciéndose pasar por un simpatizante del grupo ecologista y que, "disimuladamente introdujera cierta cantidad de drogas en el vehículo de alguno de dichos miembros para a continuación avisar a la Guardia Civil y propiciar la apertura de las correspondientes diligencias penales".
Como recogía la sentencia de la Audiencia de Cádiz en 2024, el plan se llevó a cabo ocultando la droga --una bolsa de plástico con 29 papelinas de cocaína y ocho trozos de hachís-- en la furgoneta de Juan Clavero, a quien previamente se había presentado el acusado infiltrado en la marcha.
El aviso del segundo acusado a un agente de la Guardia Civil alertando de que en la furgoneta del ecologista había droga oculta y una llamada anónima a este mismo Cuerpo, propició que el vehículo fuera sometido a registro, hallándose las sustancias estupefacientes, algo que no ocurrió durante el registro posterior de la vivienda de Clavero.
El ecologista gaditano fue puesto a disposición judicial un día después, incoándose por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Único de Ubrique las diligencias previas por un presunto delito contra la salud pública.
Tras prestar declaración en calidad de investigado detenido, se decretó su libertad provisional y, con fecha 6 de septiembre de 2017, el sobreseimiento de la causa, señalándose que podía ser víctima de actuaciones malintencionadas por parte de terceros para involucrale en un delito del que no existía indicio alguno para su imputación.
En su declaración ante el juez en 2024, el "infiltrado" declaró que la droga aparecida en el coche de Clavero "era suya" y que la escondió cuando escuchó algo de la Guardia Civil "a raíz del conflicto existente con la propiedad de la finca por la supuesta usurpación de caminos públicos", y que "para quedar bien" con el otro acusado, "ya que pretendía trabajar en la finca, le dijo que había visto una bolsa blanca en la furgoneta presuntamente con droga".
El segundo condenado contó al juez que puso a esta persona como infiltrada "como hacía siempre" para que le informara "de cualquier incidencia", siendo notificado de que los ecologistas "llevaban droga". Esta persona fue quien advirtió a un agente de la Guardia Civil de esta circunstancia que derivó en el posterior registro y detención de Clavero. Los otros dos acusados negaron en declaración su participación o conocimiento en los hechos que derivaron en la detención del ecologista.
