La Catedral de Cádiz ha acogido el vía crucis de las hermandades y cofradías con el que da inicio oficialmente la Cuaresma en la ciudad
El Santísimo Cristo de la Misericordia, titular de la archicofradía de La Palma, presidió el acto penitencial en el que, por primera vez, participó el administrador apostólico, Ramón Valdivia, que rogó misericordia para las personas sin hogar que mueren en las calles.
La Cuaresma se ha hecho presente en la ciudad. Y lo ha hecho, en este 2026, con la presencia del Santísimo Cristo de la Misericordia por las calles de Cádiz. Y ha llegado este tiempo recordando, con el rezo del vía crucis, la Pasión y Muerte de Jesús.
Las hermandades y cofradías han celebrado este primer lunes de Cuaresma este acto en la Catedral de Cádiz que tuvo, como previo, el traslado del titular de la cofradía de La Palma desde la Viña hasta San Juan.
El crucificado, para conmemorar este día extraordinario, procesionó sobre las andas de un trono de Benalmádena exornado con flores en tonos morados, reservando los claveles rojos para el Lunes Santo.
Y en el camino que separaba la imagen desde su iglesia a la Catedral, visitó a los enfermos y a sus familiares en el hospital de San Rafael, en una estampa inusual. Y también quiso acercarse a las hermanas de la Caridad, camaristas de la Virgen, a la Casa Oviedo, que lo recibieron con rezos y cánticos.
En dos horas y media el cortejo llegó a la Catedral para, a las 20 horas en punto, iniciar el director espiritual del Consejo, el padre marianista Rafael Iglesias, el rezo de las 14 estaciones del vía crucis que leyeron representantes de los medios de comunicación, del Poder Judicial y de las corporaciones gaditanas.
Y ante una Catedral llena de fieles, el administrador apostólico, Ramón Valdivia, fue el encargado de leer la última estación, que finalizó con una reflexión. En sus palabras, tuvo un recuerdo para las víctimas de Adamuz y para los damnificados por las inundaciones por los temporales de la provincia de Cádiz. Pero no quiso olvidar en este día a las personas que han perdido la vida en las calles de la ciudad, para los que reclamó misericordia de todos los cristianos.
El acto penitencial finalizó a las 21.30 horas, momento en que se comenzó a preparar el cortejo para que el Santísimo Cristo de la Misericordia regresara a la iglesia de La Palma a las 23.25 horas de la noche, cuando ya el primer Lunes de Cuaresma casi se había escapado para los cofrades gaditanos, que arrancaron una hoja más de este particular calendario que lleva al Domingo de Ramos.
