Nuevo minuto de silencio frente al Ayuntamiento por los últimos crímenes machistas ocurridos en Castellón y Madrid
Esta semana, el Ministerio de Igualdad ha confirmado cuatro asesinatos machistas con tres mujeres y una menor de edad, lo que eleva a nueve el número de crímenes por violencia de género en lo que va de 2026.
Nuevo minuto de silencio frente al Ayuntamiento por los últimos crímenes machistas ocurridos en Castellón y Madrid.
La Fundación Municipal de la Mujer ha convocado este acto en la Plaza de San Juan de Dios, que ha contado con la presencia de representación del gobierno municipal y de los grupos de la oposición.
El hombre detenido como presunto autor del asesinato de su expareja y su hija menor en Xilxes (Castellón) ha pasado a disposición judicial a primera hora de la mañana de este viernes.
Sobre las 10.00 horas, el arrestado ha pasado a disposición del juzgado y ahora "seguirá su curso la investigación y estaremos atentos a todos los detalles que puedan dar", ha manifestado a los medios el subdelegado del Gobierno de la provincia de Valencia, José Rodríguez Jurado, en el minuto de silencio convocado por la Delegación para condenar el crimen.
Ayer mismo la Guardia Civil registró el piso en València del hombre detenido del presunto asesino de su exmujer de 48 años y de su hija 12, cuyos cuerpos fueron hallados con signos de violencia en el domicilio de Xilxes, donde ambas residían.
El registro se llevó a cabo en presencia del detenido, que fue increpado a la salida de la vivienda y cuando era conducido al furgón policial con insultos y gritos de las personas congregadas en la calle que le han llamado "asesino" y "sádico". "Que te hagan lo mismo"; "ven aquí que te liquido" o "no vengas al barrio más" son algunas de las frases que se han podido escuchar.
Sobre el detenido pesaba una orden de alejamiento respecto de las víctimas --por violencia machista-- aunque fue él quien alertó el martes por la tarde desde Xilxes de las muertes de su exmujer y su hija. En un primer momento, quedó detenido ya el miércoles como presunto autor de un delito de quebrantamiento de esa orden hasta que horas después los investigadores le pudieron atribuir el doble crimen.
MADRID
Los investigadores de la Policía Nacional del crimen de una joven de 20 años en Torrejón de Ardoz, cuyo cadáver apareció calcinado junto al de un amigo en una nave okupado del barrio de San José, han revelado en el juicio que la víctima nunca quiso denunciar a su pareja, principal acusado, pese haber sufrido amenazas de quemarla viva.
La Audiencia Provincial de Madrid juzga desde ayer a tres personas por el crimen ocurrido el 20 de agosto de 2022. Los acusados afrontan una petición de pena de 60 y 55 años de cárcel por dos delitos de asesinato y otro de incendio. Pero en el caso de la pareja de la víctima se le aplican las agravantes de parentesco y discriminación por razón de género al ser considerado un crimen machista.
En la fase testifical, ha comparecido el inspector jefe de la Brigada de Policía Judicial de Torrejón que instruyó el atestado y que el día de los hechos se trasladó al lugar tras el aviso de incendio. Allí procedió a recopilar información de testigos presenciales; revisar cámaras de vigilancia de la zona; desalojar una nave colindante por seguridad e inspeccionar el interior tras la extinción del fuego.
Al final de la noche fueron hallados los cadáveres de dos personas, Esther y un amigo, cuya identificación resultó inicialmente difícil por el estado en que se encontraban.
Durante la investigación se consultó el sistema VioGén, constatándose antecedentes de conflictos en relaciones previas del acusado. También se tuvo conocimiento de peleas con la víctima en su relación actual. Aunque se activó el protocolo policial en alguna ocasión, la mujer nunca quiso formalizar denuncia ni solicitar orden de protección.
La madre de la víctima declaró que la relación entre ambos era violenta y conflictiva. Asimismo, varios testimonios indicaron que el acusado había amenazado en diversas ocasiones con quemar la nave donde residían. Constan denuncias cruzadas entre la pareja, que reflejarían una relación marcada por la conflictividad
Los investigadores analizaron diversas cámaras de seguridad del entorno. Se comprobó que la cámara situada en la puerta de acceso a la nave no funcionaba esa noche. No obstante, otras grabaciones muestran al principal acusado llegando a la zona a las 2.03 de la madrugada y saliendo unos diez minutos después.
La jefa del Grupo de Homicidios que llevo el caso ha declarado que supervisó la investigación de Torrejón, incluyendo la toma de declaraciones, el análisis exhaustivo de pruebas e indicios, el volcado de datos de móviles y el estudio detallado de las grabaciones de videovigilancia del entorno de la nave en Torrejón.
Según sus conclusiones, el incendio fue provocado de forma intencionada, al detectarse cuatro focos distintos de inicio del fuego, cuya activación simultánea hacía necesaria la intervención humana. El análisis de las cámaras permitió situar al principal acusado en las inmediaciones de la nave momentos antes y después del incendio.
Asimismo, indicó que el investigado se encontraba previamente en un banco de una plaza junto a varios conocidos, pero que a partir de las doce y media de la noche nadie volvió a verlo allí. Además, se cambió de ropa tras los hechos.
Las grabaciones muestran que acudió a la nave hasta en tres ocasiones durante la madrugada, desplazándose de forma reiterada hacia el lugar y alejándose de él, lo que, a juicio de la investigación, lo sitúa directamente en la escena en los momentos relevantes para la producción del incendio.
La responsable policial ha comentado que la propia Esther manifestó en un audio que Said "la quería quemar viva". Según la testigo, el acusado procuró que el homicidio se llevara a cabo al asegurar que se produjera el incendio en la nave.
Según el fiscal, los hechos se remontan a la madrugada del 20 de agosto de 2022, cuando los investigados habrían provocado deliberadamente un incendio en el interior de la nave, donde se encontraban una mujer y un hombre que mantenían una relación sentimental.
Ambos fallecieron por asfixia a causa de la inhalación de gases tóxicos generados por la combustión. El principal acusado convivía desde hacía al menos dos años con una de las víctimas en el inmueble ocupado.
La Fiscalía sostiene que durante la relación existieron episodios de violencia, amenazas de muerte y un comportamiento descrito como machista y posesivo. Tras conocer que la mujer había iniciado una nueva relación, el acusado habría manifestado reiteradamente su intención de matarla.
Según el Ministerio Público, los tres procesados actuaron de forma concertada para provocar el fuego con la intención de acabar con la vida de ambas personas o siendo conscientes de que ese resultado podía producirse.
La virulencia del fuego obligó a acordonar la zona, evacuar una nave colindante y retirar vehículos cercanos para evitar daños personales. El inmueble afectado sufrió desperfectos valorados en 18.200 euros, reclamados por sus propietarios, entre ellos la empresa Nero Quality Consulting, S.L..
Además, varios vehículos estacionados en la calle resultaron dañados durante las labores de extinción, aunque sus propietarios no han reclamado al haberse hecho cargo las aseguradoras.
El principal acusado permanece en prisión provisional desde septiembre de 2022, medida que fue prorrogada por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Torrejón de Ardoz en 2024.
El Ministerio Público también reclama indemnizaciones por daños morales a los familiares de las víctimas --100.000 euros para cada progenitor y 30.000 para cada hermano--, así como compensaciones económicas por los daños materiales en la nave industrial.
