Movilización

Protesta en Cádiz para evitar dos desahucios sin alternativa habitacional

Las afectadas con los escritos a la salida de sede de la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía
Las afectadas con los escritos a la salida de sede de la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía
Ana Zambrana

Las afectadas entregan documentación en AVRA con apoyo vecinal mientras colectivos denuncian falta de diálogo y una problemática que va más allá de dos casos concretos

Entrar, registrar un escrito y salir sin respuestas. Ese ha sido el recorrido de Sonia y Estefanía este miércoles en la sede de la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía en Cádiz, donde han acudido arropadas por colectivos sociales en un último intento por frenar unos desahucios que sienten cada vez más cerca.

La escena, a las puertas del edificio, mezcla indignación y cansancio. Las dos mujeres han logrado entregar la documentación en el registro de AVRA, un escrito en el que relatan su situación y que llega respaldado por firmas de vecinos que avalan su convivencia y su arraigo en el barrio. Pero, más allá de ese trámite, no ha habido avances.

El Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Cádiz ha intentado acompañarlas en ese proceso, sin éxito.

Para el colectivo, lo ocurrido es solo una muestra de un problema mayor por lo que llama a organizarse de forma colectiva ante lo que consideran una falta de respuesta estructural.

Las afectadas, por su parte, insisten en que su única demanda es poder regularizar su situación.

Ambas aseguran haber acudido previamente a distintas administraciones sin encontrar solución y denuncian que cualquier posibilidad de diálogo se pospone hasta después del desahucio.

Sonia Souto lleva años residiendo en una vivienda vinculada a su familia y afirma que, pese a cumplir con los pagos, la administración la considera ocupante ilegal.

Fani, con tres hijos menores, uno de apenas cuatro meses, relata que no tuvo otra salida que ocupar una vivienda pública tras no recibir alternativa. Las dos coinciden en describir el proceso como una “muerte a pellizcos”, pendiente cada día del buzón y de posibles notificaciones judiciales.

La protesta, convocada por APDHA, el Sindicato de Inquilinas, Mujeres de Acero y FACUA, ha servido para visibilizar una situación que, según los colectivos, va mucho más allá de estos dos nombres propios.

Mientras tanto, Sonia y Estefanía vuelven a casa con la misma incertidumbre con la que llegaron. Con un papel registrado, el apoyo de sus vecinos y la sensación de que el tiempo sigue corriendo en su contra.

Etiquetas