Sin acierto de cara a gol pese al empuje final

El Cádiz pierde 0-1 ante el Andorra.
El Cádiz pierde 0-1 ante el Andorra.
Redacción OC

El Cádiz cayó por la mínima (0-1) ante el Andorra en un duelo condicionado por el acierto visitante en la primera mitad y la falta de pegada local, pese a la mejoría mostrada tras el descanso.

El equipo amarillo volvió a quedarse a las puertas de sumar en casa en un encuentro en el que el esfuerzo no encontró recompensa. El Cádiz cayó por la mínima (0-1) ante el Andorra en un duelo condicionado por el acierto visitante en la primera mitad y la falta de pegada local, pese a la mejoría mostrada tras el descanso.

El partido arrancó con intensidad por parte de los gaditanos, que buscaron imponer un ritmo alto desde el inicio. Con presión adelantada y orden defensivo, los de Sergio González trataron de incomodar la salida de balón de un rival que, poco a poco, fue asentándose y ganando protagonismo a través de la posesión.

Con el paso de los minutos, el Andorra comenzó a generar peligro, obligando a intervenir a Víctor Aznar en una acción de mérito. El Cádiz, bien plantado en los primeros compases, fue perdiendo presencia ofensiva, aunque dispuso de alguna aproximación aislada sin demasiado peligro.

El encuentro se decantó en el tramo final del primer tiempo, cuando una acción de calidad de los visitantes terminó en el único tanto del partido. Un golpe duro para los amarillos, que poco después rozaron el empate en una ocasión clara que se estrelló en el poste.

Tras el paso por vestuarios, el Cádiz dio un paso al frente. La entrada de Brian Ocampo revitalizó el ataque y el equipo comenzó a generar más situaciones en campo rival. El empuje fue evidente, con ocasiones a balón parado y llegadas que mantuvieron la incertidumbre hasta el final.

Sergio González introdujo más variantes ofensivas en busca del empate, y el equipo respondió con carácter. Lucas Pérez, Suso y compañía dispusieron de oportunidades claras, pero se toparon con la actuación del guardameta visitante y la falta de precisión en los metros finales.

En la recta final, el Cádiz volcó el juego sobre el área rival, espoleado por su afición, que acompañó en el intento hasta el último minuto. El asedio fue constante, pero el gol no llegó.

El equipo mostró una imagen de mayor ambición en la segunda mitad, aunque sigue sin encontrar el premio que tanto persigue. Quedan jornadas por delante y el grupo mantiene el compromiso de pelear hasta el final.