Educación

Un colegio de Cádiz apuesta por la inclusión con pictogramas dentro y fuera del centro

Los escolares exportaron su experiencia en el entorno urbano de la ciudad más allá de las aulas
Los escolares exportaron su experiencia en el entorno urbano de la ciudad más allá de las aulas
Ana Zambrana

El Fermín Salvochea ha convertido pasillos, aulas y marquesinas de autobús en espacios mas accesibles con señalización visual diseñada por su propio alumnado.

En esta parada de autobús, los pasos están claros antes incluso de que llegue el vehículo.

Esperar, colocarse y saber qué hacer en cada momento. Todo explicado con pictogramas.

Es la iniciativa del CEIP Fermín Salvochea, donde el lenguaje visual se ha convertido en una herramienta clave dentro del centro. Aulas, pasillos y rutinas, todo está señalizado para facilitar la orientación, anticipar lo que va a ocurrir y fomentar la autonomía del alumnado.

Una forma de comunicarse especialmente útil para niños y niñas con trastorno del espectro autista, pero que mejora la comprensión de todos. Y eso se entiende rápido.

Detrás de cada imagen hay también aprendizaje. Son los propios alumnos, especialmente de cursos superiores, quienes diseñan estos pictogramas en el aula de informática antes de colocarlos por todo el centro.

Un trabajo que ha ido mas allá del colegio. Con el respaldo del Ayuntamiento, la iniciativa empieza a trasladarse, también, al entorno urbano. Los pictogramas ya se han instalado en dos paradas de autobús cercanas, donde explican de forma sencilla cómo utilizar este servicio.

El autobús se aleja y los niños se quedan en la parada. La escena podría ser la de cualquier día, pero ahora, gracias a este cole, algo ha cambiado. Ahora cada paso está mas claro.

Porque que todo el mundo entienda lo que ocurre a su alrededor también es una forma de avanzar.