Cádiz en Danza se despide tras ocho días acercando el baile a todos los rincones de la ciudad

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Imagen de una de las compañías que actuó en la última jornada de Cádiz en Danza 2026.
Ana Zambrana

La última jornada ha incluido actividades para mayores, espectáculos en el Campo del Sur y el cierre de Rocío Molina en el Gran Teatro Falla.

La música se ha apagado y los escenarios ya esperan a la próxima edición. 

El Festival Internacional Cádiz en Danza ha puesto este sábado el punto final a su vigésimo cuarta edición después de una semana en la que el baile ha salido al encuentro de los gaditanos, ocupando espacios tan distintos como el Castillo de Santa Catalina, el Campo del Sur o el Gran Teatro Falla.

La despedida comenzó por la mañana con una actividad dirigida a las personas mayores. La Escuela de Danza de la Universidad de Cádiz y el Centro Albacalí impartieron en el Castillo de Santa Catalina el taller Te quiero un océano, una propuesta que invitó a los participantes a expresarse a través del movimiento.

Horas después llegó el turno de las últimas actuaciones en la calle. El Campo del Sur acogió Manifiesto, del coreógrafo catalán Ángel Durán, y también Pulsaciones por minuto, de Los que faltaban, la compañía joven de 180 Grados. Con estas propuestas se cerró la programación al aire libre de un festival que, una edición más, ha llevado la danza fuera de los espacios habituales.

La jornada también reservó un espacio para la reflexión. La Casa del Carnaval fue escenario de La duda metódica, un encuentro impulsado por el Instituto Andaluz de las Artes Escénicas y de la Música que reunió a la coreógrafa Paloma Díaz y a la cineasta Mercedes Moncada para compartir experiencias y puntos de vista sobre la creación artística.

El último aplauso se escuchó en el Gran Teatro Falla. Allí, Rocío Molina, una de las figuras más reconocidas del flamenco actual dentro y fuera de España, presentó Calentamiento, el espectáculo encargado de cerrar la programación escénica del festival.

Con esta clausura, Cádiz en Danza se despide hasta el próximo año después de volver a convertir la ciudad en un lugar de encuentro para artistas y público. 

Durante ocho días, la danza ha formado parte del paisaje cotidiano de Cádiz, dejando imágenes que ya forman parte de esta edición.