XXIV edición

El ballet de la compañía Montdedutor protagoniza la sexta jornada de Cádiz en Danza

Montdedutor llevó a las tablas del Gran Teatro Falla la pieza “Danzas románticas”.
Montdedutor llevó a las tablas del Gran Teatro Falla la pieza “Danzas románticas”.
Marta Tocón

El festival afronta la recta final con una intensa agenda de actividades y actuaciones de importantes nombres de la danza contemporánea.

Cádiz vuelve a convertirse en un gran escenario para la creación contemporánea con una intensa jornada del festival Internacional Cádiz en Danza. 

Uno de los principales atractivos de este jueves 11 de junio llegó con el desembarco de la compañía Montdedutor a las tablas del Gran Teatro Falla, que puso en escena “Danzas románticas”. Creado por Guillem Mont de Palol y Jorge Dutor, la pieza revisita clásicos del ballet como Giselle, invitando al público a reflexionar sobre los roles y narrativas heredadas de la tradición escénica. 

Además, en el coliseo gaditano, Montdedutor presentó “Antena Fantasma” en una sesión especial dirigida a los escolares, inspirada en los imaginarios de los ballets románticos. 

Otro de los espectáculos protagonistas de la jornada dentro de Cádiz en Danza fue la pieza “Multiverse” de la compañía Humanhood. El ECCO acogió esta obra que combina movimiento, tecnología y experiencias inmersivas, donde la realidad virtual ocupa un papel fundamental. 

En el mismo recinto, Maurizio Pérez Fayós, presentó “Danzas virtuales”, una reflexión sobre la identidad y la presencia de la era digital. La pieza fue creada a partir de hojas de cálculo, indicaciones de inteligencia artificial y tecnología. 

La actividad en los escenarios se completó con la obra “Perdón” en el Teatro del Títere de la Tía Norica, de la formación Losinformalls. La propuesta mezcla humor, vulnerabilidad y lenguaje contemporáneo para cuestionar los límites de la propia danza. 

Cádiz en Danza, además, este jueves ofreció un taller creativo de la mano de Alessandra García en el Baluarte de la Candelaria. Un laboratorio que sirvió como punto de partida para construir identidad escénica desde el cuerpo y el entorno. 

El festival, con más de 60 actividades repartidas por toda la ciudad, encara ya sus últimos días manteniendo su apuesta por acercar la danza contemporánea a nuevos públicos.