El Museo de Cádiz une arqueología y Carnaval en una visita que ha agotado todas sus plazas
La actividad “Aquellos duros antiguos” propone un recorrido por la historia de la ciudad acompañado por coplas interpretadas en directo.
Las explicaciones sobre los sarcófagos fenicios se interrumpen por unos instantes. Suena una guitarra. Después llega una copla. Los visitantes escuchan, sonríen y continúan avanzando por las salas del Museo de Cádiz. Es la escena que ha dejado este sábado “Aquellos duros antiguos”, una actividad que ha acercado la arqueología al público de una forma poco habitual.
La propuesta, incluida en las Jornadas Europeas de Arqueología, ha despertado una gran expectación. Las 25 plazas disponibles se han completado antes de la celebración de la visita y la acogida ha sido tan buena que el museo ya estudia repetir la experiencia.
El recorrido se desarrolla por la planta de arqueología del museo y permite descubrir algunas de las piezas más destacadas de la colección permanente. Los participantes pasan por la sala de Prehistoria, se detienen ante los conocidos sarcófagos fenicios y continúan por el espacio dedicado a la época romana antes de finalizar en la exposición temporal “Picasso x Barceló”.
Pero la singularidad de esta visita no está solo en lo que se observa. También en lo que se escucha.
A lo largo del itinerario, Javi y Fali acompañan las explicaciones con coplas de Carnaval relacionadas con distintos episodios históricos, creando una conexión entre el patrimonio que conservan las vitrinas y una tradición que sigue formando parte de la vida cotidiana de Cádiz.
La directora del Museo de Cádiz, Laura Espárragosa, ha explicado que la iniciativa pretende vincular el patrimonio material con el inmaterial y presentar la arqueología de una forma más cercana y divulgativa. La actividad busca, además, acercar el museo a quienes todavía no lo conocen y demostrar que la historia puede contarse desde miradas muy diferentes.
En una ciudad acostumbrada a cantar sus recuerdos, la propuesta ha demostrado que también es posible recorrer siglos de historia siguiendo el hilo de una copla.
Una manera distinta de mirar las piezas del museo y, al mismo tiempo, de redescubrir Cádiz.
