La comunidad parroquia de San Lorenzo inicia las obras de la iglesia de la Divina Pastora para poder reabrir sus puertas

El templo podría reabirir sus puertas, tras doce años, el próximo mes de agosto
La fachada de la obra de la Divina Pastora ha comenzado a recuperarse
Mayte Huguet

Tras una actuación previa en las dependencias parroquiales, ahora ya se trabaja en la recuperación de la fachada.  El objetivo es reabrir sus puertas, 12 años después, el próximo mes de agosto. 

Tras el anuncio el pasado año de su reapertura en el mes de agosto, el sueño se hace realidad. 

La comunidad parroquial de San Lorenzo ha conseguido iniciar las obras de restauración de la iglesia de la Divina Pastora.

Tras unas primeras actuaciones en las dependencias parroquiales, las máquinas ya trabajan en la recuperación de la fachada del templo de la calle Sagasta. 

Una vez finalice esta fase, se iniciará la última para la recuperación del interior del templo y que permita abrir sus puertas.

Una iglesia que pertenece a la feligresía de la parroquia de San Lorenzo y, con motivo del 300 aniversario de la apertura de este templo, es uno de los grandes propósitos que se ha marcado su párroco, el padre Iván Llovet, y la feligresía.

Desde la parroquia y el Redil de la Divina Pastora se ha iniciado una campaña de capacitación de donantes para conseguir sufragar los gastos de esta obra. 

Una actuación que es costosa, ya que, a los problemas con los que ya contaba, se suma que desde el año 2014 la Divina Pastora cerró sus puertas hasta el día de hoy.

El párroco, además, creía que la reapertura de esta iglesia era una necesidad, porque la falta de mantenimiento podía provocar el derrumbe del edificio.

El proceso de rehabilitación de la iglesia de la Divina Pastora se inició hace 5 años, coincidiendo con la llegada del padre Iván Llovet a la iglesia de San Lorenzo como párroco.

Desde entonces, y apoyado por el Redil de la Divina Pastora y de la cofradía de Afligidos, se han ido realizado gestiones y pidiendo permisos en el Obispado y en el Ayuntamiento para ejecutar esta actuación.

Un proceso que ha sido lento ya que, como explica el párroco, desde las administraciones, tanto civiles y religiosas, se ponen muchas trabas, y no facilidades, para recuperar el patrimonio histórico de la ciudad.

Pero a pesar de todo, ahora, las obras en el templo permiten pensar y soñar que el próximo 8 de agosto la Inmaculada Divina Pastora de las Almas regresar a su casa doce años después.