El deporte vuelve a demostrar que puede cambiar vidas
Un total de diez equipos participan en la maratón solidaria de fútbol sala para recaudar fondos para la investigación del síndrome de Rett.
El Pabellón Ciudad de Cádiz ha sido este jueves escenario de un torneo de alta intensidad que convierte el deporte en una herramienta de compromiso social. Y es que todos los fondos recaudados mediante las inscripciones irán destinados a la investigación del síndrome de Rett, una enfermedad neurológica de origen genético considerada rara que afecta principalmente a niñas y provoca una pérdida progresiva de capacidades motoras y de comunicación.
Bajo el lema «Juntos en el campo, unidos por lo que realmente importa», la cita promovida por Coordinadora Solidaria ha reunido a un total de diez equipos formados por representantes de diferentes colectivos, entre ellos estibadores, amarradores, Policía Local, Policía Nacional, Guardia Civil, Bomberos, sanitarios, taxistas y trabajadores de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz.
Durante varias horas competirán de manera ininterrumpida en un formato de maratón de fútbol sala que pone el foco en la convivencia, el compañerismo y la solidaridad por encima del resultado deportivo.
La iniciativa ha contado con el asesoramiento de la Asociación Nacional Mi Princesa Rett, entidad que trabaja para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas y sus familias, además de impulsar y financiar proyectos de investigación y sensibilización sobre esta enfermedad.
Coordinadora Solidaria ha agradecido la implicación del Ayuntamiento de Cádiz, ya que su colaboración ha sido decisiva para hacer realidad esta iniciativa. Con esta maratón, la entidad reafirma su compromiso con una forma de entender el deporte como espacio de encuentro, promoción de hábitos saludables y apoyo a quienes más lo necesitan. Una jornada en la que cada partido disputado contribuirá a seguir impulsando la investigación del síndrome de Rett y a dar visibilidad a las familias que conviven con esta enfermedad cada día.
