El mejor arte religioso de entre los siglo XV y XIX sale a la calle para recordar a Cádiz como centro del mundo

Más de un centenar de piezas religiosas se exponen en dos salas hasta finales de septiembre
La exposición “Patrimonio religioso en el Emporio del Orbe" se ha inaugurado este viernes en la Fundación Cajasol
Mayte Huguet

Más de un centenar de piezas religiosas del Barroco y la Ilustración gaditana se exponen en la Fundación Cajasol hasta finales de septiembre. Una muestra incluída dentro de la programación cultural Orgullosos de Nuestra Historia en la que colabora el Obispado de Cádiz y el Grupo Joly

Qué la ciudad fue el centro del mundo durante entre los siglos XV y XIX es un hecho constatado. Un tiempo en donde al ser Cádiz centro comercial, atrajo riqueza y cultura, principalmente la vinculada a la Iglesia. A la ciudad llegó lo mejor y se encargó lo mejor para que la Fe se transformara en la cultura que hoy podemos seguir disfrutando. Medio centenar de esas piezas pueden desde este viernes disfrutarse en la Fundación Cajasol, en la exposición “Patrimonio religioso en el Emporio del Orbe”. Comisariada por Lorenzo Alonso de la Sierra y Carlos Maura, reúne pinturas, escultura y orfebrería en la que se puede redescubrir la eclosión de la ciudad durante estos siglos.

La exposición, organizada por la Fundación Cajasol, cuenta con la colaboración del Grupo Joly y del Obispado de Cádiz, que ha cedido decenas de piezas, como un cuadro de la Inmaculada Concepción con los cuatro continentes, o imaginería que se encuentran en diferentes templos de la capital. La herencia de una tradición, como ha señalado el administrador apostólico, Ramón Valdivia, que ha recordado que cada una de estas piezas son fuente de alimentación espiritual.

“Patrimonio religioso en el Emporio del Orbe” se suma a los numerosos actos culturales de esta tercera edición de Orgullosos de Nuestra Historia promovido por el Ayuntamiento de Cádiz y que pretende que los gaditanos y gaditanas, y también los foráneos, conozcan la historia de la ciudad.

Reunidas en dos salas, una dedicada al Barroco y la otra a la época de la Ilustración, la Casa Pemán reúne hasta finales de septimebre lo mejor del patrimonio religioso de una época donde Cádiz era la capital de los cuatro continentes hasta entonces conocido y que permitió atraer lo mejor a este pequeño lugar.