El caucho de los parques infantiles, bajo lupa

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Parque infantil ubicado en la glorieta Ana Orantes.
Ana Zambrana

Una campaña reclama retirar los pavimentos fabricados con materiales reciclados por las sustancias químicas que pueden liberar. En Cádiz se han renovado recientemente 48 áreas de juego y el Ayuntamiento anuncia un nuevo parque infantil en la plaza de España.

Los suelos blandos de los parques infantiles se han instalado para amortiguar las caídas, pero su composición ha abierto un debate sobre sus posibles efectos en la salud.

Ecologistas en Acción ha presentado el 14 de octubre la campaña 'Parques con Salud', con la que reclama retirar los pavimentos de caucho reciclado de zonas infantiles y patios escolares.

La preocupación se centra especialmente en los materiales procedentes de neumáticos fuera de uso. Diversas investigaciones han detectado en ellos aditivos plásticos y otras sustancias químicas que pueden liberarse al aire o al entorno cuando el material se degrada. Algunas están relacionadas con posibles efectos tóxicos y alteraciones del sistema endocrino.

El investigador del CSIC Fernando Valladares advierte de que la exposición preocupa especialmente cuando se trata de niños, que pasan tiempo jugando cerca del suelo. También señala a las mujeres embarazadas como un grupo especialmente vulnerable. Su llamamiento es a reducir la presencia de estos materiales en los espacios destinados al juego infantil.

En los últimos años, distintos estudios han analizado qué ocurre cuando estos pavimentos están expuestos al sol y a la lluvia. Una investigación publicada en 2024 en la revista científica Journal of Hazardous Materials identificó microplásticos y hasta 56 aditivos en las emisiones y los materiales arrastrados por el agua. El estudio aporta evidencias sobre la liberación de contaminantes, aunque no demuestra por sí solo que jugar en estos suelos provoque enfermedades en las personas.

La campaña también pone el foco en las alternativas. La arena es una de las opciones que se plantean, aunque su uso puede dificultar el acceso a niños con movilidad reducida. Por eso, cualquier cambio debe tener en cuenta tanto la seguridad ante las caídas como la accesibilidad de las zonas de juego.

En Cádiz capital, el debate llega después de una importante actuación municipal. La renovación de los pavimentos de caucho deteriorados se ha completado en 48 áreas de juego repartidas en 36 parques infantiles, según la información publicada por la empresa encargada de los trabajos el pasado mes de marzo. La intervención se centró en sustituir las superficies desgastadas y mejorar estos espacios. A esa actualidad se suma el anuncio, este 23 de octubre, del Ayuntamiento de un nuevo parque infantil en la plaza de España, cuya apertura se ha avanzado en redes sociales sin concretar todavía una fecha. Las imágenes difundidas muestran una superficie de distintos colores, pero no permiten determinar de qué material está fabricada.

Hay una precisión importante: no todos los pavimentos de caucho tienen necesariamente la misma composición. Las investigaciones sobre materiales procedentes de neumáticos reciclados no permiten concluir que las superficies instaladas en los parques infantiles de Cádiz contengan las mismas sustancias, ni atribuirles un riesgo concreto sin conocer sus características.

La normativa europea también requiere matices. El 17 de octubre de 2031 es la fecha prevista para la restricción del relleno granular utilizado en superficies deportivas sintéticas; no supone una prohibición general de todos los pavimentos de caucho adheridos de los parques infantiles.

La discusión, por tanto, sigue abierta: cómo reducir la exposición a sustancias potencialmente perjudiciales sin perder la protección que ofrecen estos suelos frente a las caídas.

Una cuestión que afecta directamente a los espacios donde juegan los más pequeños y que, en Cádiz, cobra actualidad tras la renovación de sus parques infantiles.