El Festival Verso Libre supera los 2.000 asistentes y consolida su crecimiento en su segunda edición en Cádiz
Cuatro días de aforos completos y un público diverso e intergeneracional en una programación que ha reunido a grandes nombres de la cultura.
Verso Libre, Festival Iberoamericano de Música y Literatura, ha cerrado este domingo su segunda edición con un balance de más de 2.000 asistentes a lo largo de cuatro jornadas que han convertido distintos espacios culturales de Cádiz en escenarios de encuentro entre la literatura, la música, el flamenco y el pensamiento contemporáneo. Más allá de los aforos completos, uno de los grandes éxitos de esta edición ha sido la diversidad de su público que han compartido una programación abierta a distintas sensibilidades y generaciones. El festival confirma así su crecimiento respecto a la primera edición y afianza su lugar en el calendario cultural de la ciudad.
Del 8 al 11 de octubre, Verso Libre ha ofrecido 12 actividades gratuitas, combinando conversaciones, conciertos, talleres y propuestas para públicos de distintas edades. Bajo el lema Atlántida: entre el verso, el cante y el mar, esta segunda edición ha tomado como inspiración la obra inacabada de Manuel de Falla, coincidiendo con el 150 aniversario de su nacimiento y el 80 de su fallecimiento. La programación ha puesto el acento en la mirada iberoamericana, las mujeres creadoras y las nuevas generaciones, explorando las conexiones entre la palabra y la música, la tradición y la creación contemporánea.
Cuatro días de música, literatura y emoción
La segunda edición arrancó el jueves 8 de octubre con el foro inaugural El futuro de la cultura, inaugurado por el alcalde de Cádiz, Bruno García, que reunió a representantes de instituciones culturales y creadores para debatir sobre los desafíos de la cultura y el impacto de la inteligencia artificial. La jornada continuó con Hijos del Atlántico, un encuentro dedicado a las conexiones entre el flamenco y las músicas de ida y vuelta, con Faustino Núñez, David Palomar y Pituquete. La programación incluyó también actividades dirigidas a estudiantes de distintos institutos de Cádiz y un taller de escritura creativa abierto al público, reforzando la dimensión educativa y participativa del festival y su conexión con las nuevas generaciones.
El viernes, el ECCO acogió una de las jornadas más destacadas del festival, con lleno absoluto en la conversación Duende, realismo mágico y otras invenciones, protagonizada por Rosa Montero, Jorge Volpi y José Javier León, y en el extraordinario concierto del armonicista Antonio Serrano y la pianista Rosa Torres-Pardo, Alrededor de Falla, que ofrecieron una interpretación de gran sensibilidad y virtuosismo. La programación incluyó también Qué hambre, un encuentro entre el músico Pepe Baena Nieto y el escritor Jesús Terrés.
El sábado dejó algunos de los momentos más emocionantes de esta segunda edición. La jornada comenzó con No es el fin del mundo. Instrucciones para imaginar el futuro, una conversación con Remedios Zafra y Sara Torres, entre otros participantes, que invitó a imaginar futuros posibles desde la cultura y el pensamiento. Por la tarde, El amor brujo lo escribió una mujer recuperó la figura de María Lejárraga y el papel de las creadoras de la Edad de Plata, en un diálogo con Laura Hojman, Alberto Romero y María Estévez. Y fue el recital de Sheila Blanco, Cantando a las poetas del 27, el que protagonizó uno de los instantes más especiales del festival. Ante un patio de la Casa de Iberoamérica completamente abarrotado, la artista ofreció una actuación de enorme sensibilidad que emocionó profundamente a los asistentes, poniendo voz y música a los versos de algunas de las escritoras más importantes de aquella generación.
La jornada de clausura de este domingo ha mantenido el entusiasmo del público con dos propuestas que han llevado la literatura y la música a otros formatos. La ruta Cádiz se lee caminando ha recorrido distintos enclaves de la ciudad, convirtiéndolos en escenarios para el recital de poemas y el encuentro con la palabra. Por su parte, Israel Suárez «Piraña» ha desplegado toda su fuerza y arte al cajón en la masterclass familiar A golpe de cajón, que ha puesto un cierre festivo y participativo a cuatro días de intensa actividad cultural.
Con esta segunda edición, Verso Libre reafirma su vocación de consolidarse como un espacio de encuentro entre creadores y público, capaz de conectar distintas disciplinas artísticas y situar a Cádiz como escenario de conversaciones culturales de alcance nacional e iberoamericano.
