Más de un millar de personas se movilizan en Cádiz por la vivienda y hacia una huelga general
El Sindicato de Inquilinas reclama una rebaja del 50% de los alquileres, contratos indefinidos y alternativas habitacionales frente a los desahucios
Más de un millar de personas, según la organización convocante, han participado este sábado en Cádiz en la movilización por el derecho a la vivienda convocada por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Cádiz bajo el lema “Al carajo el rentismo. Hacia la huelga general”.
La protesta se produce un día después de que el Congreso de los Diputados rechazara los dos reales decretos de vivienda impulsados por el Gobierno, que incluían medidas de protección frente a los desahucios, prórrogas de los contratos de alquiler y regulación de los alquileres de temporada, entre otras medidas. Ambos textos fueron rechazados en la votación del viernes.
El Sindicato de Inquilinas considera insuficientes las medidas planteadas y, tras su rechazo parlamentario, ha decidido redoblar la movilización y avanzar hacia una huelga general por la vivienda.
Entre sus principales reivindicaciones se encuentran una rebaja del 50% de los alquileres, contratos de alquiler indefinidos y que no se produzca ningún desahucio sin una alternativa habitacional. También reclama la recuperación para uso residencial de viviendas vacías de grandes tenedores y la regulación de los pisos turísticos y del alquiler por habitaciones.
Durante la movilización, que arrancaba en la plaza de San Antonio, María Peñanver, portavoz del sindicato ha defendido que la vivienda debe dejar de ser concebida como un negocio y ha denunciado el incremento de los alquileres en la capital gaditana. Según sus datos, el precio medio del alquiler en Cádiz ronda actualmente los 1.000 euros, mientras que los alquileres de temporada provocan, a juicio de la organización, una situación especialmente complicada durante los meses de verano.
El colectivo pone además el foco en los llamados “desahucios invisibles”, en referencia a las personas que tienen que abandonar sus viviendas al finalizar los contratos de temporada.
La movilización llega después de cinco días de acampada en la Plaza del Palillero. El sindicato ha decidido ahora retirar la acampada, pero sostiene que este paso no supone el final de la protesta. “La acampada era un medio, pero nuestro fin es la huelga general”, ha señalado su Peñalver.
La organización asegura que el movimiento entra así en una nueva fase centrada en la acción sindical y en la preparación de esa huelga, para la que todavía no existe una fecha fijada. El Sindicato de Inquilinas mantiene que las movilizaciones continuarán hasta conseguir sus principales reivindicaciones y hace un llamamiento a la ciudadanía a incorporarse a las asambleas y a la organización sindical.
La protesta de Cádiz se enmarca en una jornada de movilizaciones convocada este sábado en numerosas ciudades españolas por colectivos de vivienda, después del rechazo parlamentario a los decretos y ante el creciente movimiento que reclama nuevas medidas frente al encarecimiento de los alquileres.
