Ayuntamiento, Junta y APBC firman un protocolo para la adecuación y apertura del borde marítimo portuario de la ciudad

El documento reconoce la utilidad pública y el interés social y económico del proceso de integración. Las administraciones se comprometen a colaborar, coordinarse y cooperar para garantizar el desarrollo de este proyecto.
Suscrito este lunes, 25 de noviembre, el protocolo para el desarrollo de la actuación integral denominada “Adecuación y apertura del borde marítimo portuario de la ciudad de Cádiz”.
Con su firma se sientan en firme las bases para promover la colaboración interadministrativa y definir los cauces formales de relación entre las tres administraciones, Junta, Ayuntamiento y APBC, con el objetivo de establecer un marco de colaboración institucional para la realización de las actuaciones de integración del Puerto en la ciudad de Cádiz.
En concreto, el protocolo se refiere al ámbito de la avenida de Astilleros, Plaza de Sevilla, muelles Reina Victoria, Ciudad, Alfonso XIII y Reina Sofía y Paseo Pascual Pery y Punta de San Felipe. Un espacio que, como ha recordado la presidenta de la Autoridad Portuaria, abarca una superficie de 335.000 metros cuadrados destinado a albergar actividades englobadas en la relación puerto–ciudad.
El Consejero de la Presidencia, Antonio Sanz, ha incidido en el importante hito que significa el proyecto para la ciudad.
El consejero de la Presidencia ha agradecido el trabajo de la Consejería de Fomento e incidido en que la actuación de la Junta está siendo de máxima agilidad para conseguir culminar el procedimiento en el menor tiempo posible, pensando en lo que supondrá para Cádiz la integración social y económica del Puerto con la ciudad.
Por su parte, el alcalde cree que la integración muelle-ciudad es “una oportunidad que hay que aprovechar”. Bruno García ha explicado que el proyecto facilitará la implantación de actividades en torno a la hostelería, el ocio y el comercio con la consiguiente creación de empleo y riqueza. Además, también considera que se crea “una oportunidad social y urbanística porque va a ensanchar el casco histórico y va a abrir el puerto a la ciudadanía”.
Sobre la base de la colaboración, coordinación y cooperación administrativa, el documento plantea el interés de establecer mecanismos específicos de colaboración en el desarrollo y adecuación de los instrumentos de planificación que sean necesarios para el desarrollo de la actuación; en la delimitación y determinación de los proyectos a financiar por cada parte, así como en la delimitación y determinación de las obligaciones de la Autoridad Portuaria en cuanto a la licitación de las obras y el mantenimiento y conservación de aquellos espacios que se incorporen al uso ciudadano, en conveniencia con el Ayuntamiento.
Asimismo, se plantea la necesidad y el compromiso de impulsar, por parte de la Junta y el Ayuntamiento, la actividad administrativa en materias de su competencia.
El protocolo reconoce, también, la utilidad pública y el interés social y económico de la actuación, así como un espacio de oportunidad clave para el puerto y, también, para la transformación urbana de Cádiz, trascendiendo el ámbito local.