La tercera de cuartos pone un broche de oro a todo un fin de semana de coplas en el Falla
Las chirigotas de Miguel Ángel Llul y la Manolín Santander y la comparsa de los hermanos Pastrana entre las más destacadas de la sesión
El fin de semana ha vivido las tres primeras sesiones de cuartos de final en la categoría de adultos. El Gran Teatro Falla ha acogido multitud de coplas de las agrupaciones que luchan por obtener su espacio en las semifinales.
En la noche de este domingo, el coro de San Fernando ‘El reino de los cielos’ abría una sesión, que contaba de nuevo con ocho agrupaciones, con un tango crítico al presidente del Gobierno. La chirigota ‘Los robins’ repartía críticas tanto al partido socialista en el primero como a la derecha en en el segundo de sus pasodobles.
El cuarteto ‘Los Latin King (de la calle Pasquín)’ ha realizado también su segundo pase en el concurso y se mantiene en su nivel, subiendo la intensidad en los golpes de sus letras. La comparsa ‘Las muñecas’, con su Barbie style, han cantado al 4 de diciembre, ha empezado recordando el asesinato de Manuel José García Caparrós y ha rematado con otro 4 de diciembre. El día en que Ana Orantes denunció en la tele el maltrato que había sufrido durante años.
El coro Libertario ‘La carnicería’ de Miguel Ángel García Argüez el ‘Chapa’ ha sido el segundo de la modalidad en actuar en la sesión. Entre sus letras, un tango reivindicando el trabajo de las personas mayores y los logros sociales conseguidos ante el desprecio de las nuevas generaciones.
La chirigota de Miguel Ángel Llul ‘Una chirigota en teoría’ llegaba tras el impacto causado en la primera fase. Este grupo de Stephen Hawking ha resaltado en una de sus letras la importante labor que realizan el personal de ayuda a domicilio.
La comparsa de los hermanos Pastrana cantó a continuación con ‘El hombre de hojalata’. Bajo la idea de que Cádiz no es un cortijo inmobiliario, han dedicado un pasodoble a las constructoras sevillanas que están invirtiendo en los últimos tiempos en la ciudad.
Para cerrar, la chirigota de Manolín Santander y Sánchez Reyes quisieron rendir homenaje a los autores que vendían Cádiz por toda España, como Paco Alba, Antonio Martín o Pedro Romero, en una época en la que no había redes sociales para resaltar las bondades de la ciudad.
