Felipe VI supervisa los nuevos helicópteros de la Armada en la Base Naval de Rota
El Rey ha presenciado dos simulacros en el Centro de Supervivencia y el Centro de Adiestramiento de Seguridad Interior (CASI), también en las instalaciones militares
El rey Felipe VI ha estado este martes 28 de abril en la Base Naval de Rota donde ha conocido los nuevos helicópteros NH90 y H135 de la flotilla de aeronaves de la Armada, unos medios más modernos para actualizar y mejorar la fuerza naval española. También ha supervisado dos simulacros en el Centro de Supervivencia y el Centro de Adiestramiento de Seguridad Interior (CASI), también en las instalaciones de la base.
Poco antes de las 09,40 horas, Felipe VI ha aterrizado en la base, donde ha sido recibido por la dotación de la flotilla y ha recibido un briefing sobre las distintas aeronaves que componen está fuerza naval.
A continuación, ha conocido de primera mano estos medios, como las aeronaves no tripulados (drones) de la undécima escuadrilla, los helicópteros NH90 y H135, de la decimocuarta y decimosegunda escuadrilla, respectivamente, o los aviones Harrier, de la novena escuadrilla.
Entre las actividades previstas en esta jornada, el monarca ha realizado un vuelo de unos 40 minutos a bordo del NH90, el helicóptero más avanzado de la flota. Actualmente se cuenta con tres de estos helicópteros, que se incorporaron a las fuerzas de la Armada en verano de 2025, y está previsto que en la segunda mitad del presente año se incorporen otro cuatro, capacitando a esta escuadrilla con hasta siete NH90.
Alejandro Carnicero, teniente de navío de la decimocuarta escuadrilla, ha explicado a los periodistas que este es "el primer helicóptero NH-90 naval en España" y "posiblemente el más avanzado tecnológicamente que existe actualmente" en la flota.
En ese sentido. ha resaltado "el salto tecnológico" realizado, al incorporar un helicóptero "polivalente" cuya misión principal es el transporte de tropas y el apoyo a operaciones especiales, pero que también puede hacer "todo tipo de misiones", desde transporte logístico hasta salvamento y rescate en alta mar.
El teniente de navío ha aclarado que estos nuevos medios no llegan por la situación de conflicto actual, ya que los planes de defensa "son a muy largo plazo", con lo cual la compra de estos aparatos "lleva firmada hace muchos años", aunque aseverando que la misión principal es "estar preparados para cualquier tipo de conflicto u operación en todo momento".
En ese sentido, ha afirmado que "operamos más lejos, más rápido y en entornos más degradados", contando con sistemas electrónicos "mucho más modernos y capaces" y que "añaden seguridad a la máquina para los pilotos y su tripulación". Además, ha continuado, permite a la Armada operar en situaciones y en entornos en los que antes no eran capaces.
Respecto al H135, que actualmente se cuenta con siete de ellos a la espera de incorporar uno más a final de año, el capitán de Corbeta, Álvaro López López, jefe de mantenimiento de duodécima escuadrilla, ha señalado que la misión principal es el adiestramiento y enseñanza y apoyo a ciertas unidades y colaboraciones, además de disponer de un equipo para realizar evacuaciones médicas.
Tanto él como el teniente de navío, Guillermo Ferraz, han informado sobre los ejercicios que se desarrollan en el Centro de Supervivencia de la Armada, un simulador para la formación de emergencias marítimas y accidentes aéreos en el mar gestionado desde 2025 por Servicios de Asistencia Médica de Urgencia (SAMU) en unas instalaciones que se encuentran en la base naval.
La intención aquí, como han explicado ambos militares, es que la tripulación de la nave cuente con las herramientas necesarias para sobrevivir en caso de accidente, algo que también se inculca en el CASI.
En el Centro de Supervivencia, el rey ha presenciado un ejercicio de un rescate en el mar, y después se ha desplazado al Centro de Adiestramiento de Seguridad Interior (CASI), donde ha supervisado el simulacro del incendio de un helicóptero en la cubierta de vuelo de un barco con el piloto atrapado en el interior y derrame de combustible.
Tal y como ha señalado Francisco Diufain, jefe del CASI, estos procedimientos ayudan a entrenar al personal, y que sean conscientes de la importancia de estar preparados ante situaciones que pueden ocurrir en cualquier momento, trabajando sobre todo a reaccionar de forma inmediata, para a continuación dar herramientas para resolver de forma satisfactoria el accidente.
El CASI fue inaugurado en 2013 y atiende a las necesidades de adiestramiento de las dotaciones de los buques de la Flota, de buques norteamericanos, de la flotilla de aeronaves, así como de unidades procedentes de otros ejércitos o instituciones del ámbito de la protección civil. Aquí se ejecutan simulacros de incendios, inundaciones y incidencias bacteriológicas, químicas o nucleares en el ámbito marítimo. Hay unos 200 días de actividad al año, con una media anual de 3.000 alumnos de distintas unidades.
La flotilla de aeronaves es el núcleo sobre el que se constituye las unidades aéreas embarcadas para contribuir a la constitución de todas las capacidades de la Fuerza de la Armada, teniendo su principal sede en el aeródromo de la Base de Rota. Actualmente cuenta con un total de 45 naves y 15 drones.
