Educación

Niños del Fermín Salvochea llevan la salud del aula a la consulta

Un momento de la actividad de los escolares efectuada este lunes
Un momento de la actividad de los escolares efectuada este lunes
Ana Zambrana

El alumnado ha compartido, en el centro de salud Loreto-Puntales, los trabajos sobre hábitos de vida saludables que han desarrollado durante el curso, en una experiencia de aprendizaje abierta a la comunidad.

No todos los días son los sanitarios quienes dan lecciones.

Este lunes, en el Centro de Salud Loreto – Puntales, los papeles se han invertido. Han sido los mas pequeños quienes tomaron la palabra para hablar de salud, autocuidado y responsabilidad.

Con carteles en mano, algo de nervios y muchas ganas de contar lo aprendido, el alumnado del CEIP Fermín Salvochea ha convertido la sala de espera en una especie de aula abierta.

Esta escena no ha sido casual. Detrás hay meses de trabajo en clase, donde estos escolares han ido incorporando, poco a poco, conceptos que van mucho mas allá de los libros: comer mejor, moverse mejor, dormir bien o aprender a gestionar lo que sienten.

Entre carteles y explicaciones, han ido desgranando ideas muy concretas: la importancia de lavarse bien las manos, cuidar la postura para evitar problemas de espalda en el futuro o prestar atención a la salud mental desde pequeños. También ponían el acento en algo muy presente en su día a día: saber distinguir entre lo que es saludable y lo que no, especialmente en un entorno donde los ultraprocesados están a la orden del día.

Detrás de esta iniciativa hay una colaboración estrecha entre el centro educativo y el sanitario.

La coordinadora de Salud del colegio, Ana María Díez – Puig, lo resumía de forma sencilla.

Y eso se notaba. Ellos mismos explicaban qué hacer ante una emergencia, por qué son importantes las vacunas, cómo prevenir contagios o cuándo hay que tomar un medicamento.

Mensajes sencillos, pero fundamentales, contados con esa mezcla de inocencia y convicción que a veces falta en los adultos.

Con iniciativas como esta, el centro de salud deja de ser solo un lugar al que se va cuando algo falla.

Se convierte en un punto de encuentro, en un espacio donde también se aprende.

Y, esta vez, la lección no la han dado los de bata blanca, sino quienes, pese a su corta edad tiene bastante claro algo esencial, que cuidarse no es complicado, pero sí que debe empezar desde pequeños.

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