Al mal tiempo, lluvia de coplas
El cuarteto del Gago, el coro de Pedrosa y la chirigota de los Molina fueron alguna de las agrupaciones que más destacaron de la noche
La quinta sesión de preliminares inició la noche con la actuación del coro de Pedrosa ‘La esencia’ con la intención de poder superar el tercer premio que consiguió el pasado año con ‘Las extrañas de Cádiz’. En su repertorio ha destacado uno de los tangos dedicado a los 40 años de la chirigota 'Los cubatas' y a las presiones para criticar al Gobierno en la actualidad al igual que entonces.
La comparsa ‘Las jorobada’ daba su segundo pase en el concurso tras el coro y manteniendo las letras llevadas al tipo de mujer que carga con el lastre de una mochila llena de responsabilidades. En uno de sus pasodobles pedían disculpas por sentirse mala madre y sentirse mala hija ante una situación de dependencia en la familia.
El cuarteto de Miguel Ángel Moreno y Ángel Gago regresaron de nuevo con la subida al Everest que llevan al tipo representando desde el primer pase. Una parodia llena de golpes de altura y caídas, como la del Chicho en una fosa helada durante la escalada.
La cuarta llegó la chirigota chiclanera de los Molina ‘Los Compays’. Ritmos cubanos de músico callejero con una reivindicación muy contundente en uno de sus pasodobles, la de las nuevas generaciones de chirigoteros que ya son el presente de la modalidad según defienden.
La comparsa de Fran Quintana ‘Los hijos de Cádiz’ cantó una letra a las perversiones del lenguaje machista, mientras que la chirigota de los Villegas ‘Piensa mal y acertarás (los desconfiaos) insistió con sus letras en la supervivencia de la modalidad de chirigota, garantizada con las nuevas generaciones de chirigoteros.
La joven comparsa de Nono Galán realizada un digno pase con ‘El jovencito Frankenstein’. Entre sus coplas, una dedicada a una relación obligada en la distancia debido a la migración y la falta de oportunidades en esta tierra.
Para cerrar, 'Los muerting planner, una chirigota pa to tus muertos'. La chirigota roteña que dirige Antoñito Molina concluyó con una sesión marcada por el mal tiempo fuera del teatro que condicionó la llegada de las agrupaciones y la salida del público al término de las sesión.
