Cádiz, trazo a trazo
El colectivo Sketchers Cádiz se reúne cada jueves desde 2019 para convertir las calles de la ciudad en un cuaderno de viaje compartido.
Mientras muchos pasan deprisa y con la vista puesta en el móvil, ellos se sientan durante horas a observar. Un banco, una plaza o un paseo frente al mar se convierten en un estudio improvisado.
Así trabaja Sketchers Cádiz, un grupo de dibujantes urbanos que, desde 2019, recorre la ciudad cuaderno en mano para retratarla trazo a trazo.
Cada jueves, este colectivo elige un rincón distinto para dibujar. No hace falta ser profesional ni dominar la técnica. Basta con un lápiz, papel y ganas de detenerse a mirar. Lo que empezó como una afición se ha convertido con el tiempo en un punto de encuentro en el que se mezclan arquitectos, aficionados y personas que simplemente disfrutan observando Cádiz con calma.
José María Cortés, arquitecto y uno de los participantes, asegura que dibujar es una forma de "cargar las baterías". Explica que cuando se sienta ante un paisaje, el tiempo se detiene y solo existen el papel y lo que tiene delante. "El dibujo hace que te fijes de verdad en lo que estás viendo", cuenta. Por eso, conserva mas de uncentenar de cuadernos en los que guardia viajes, recuerdos y escenas de su vida.
Pero en estas quedadas no solo se dibuja. También se comparte conversación, experiencias y amistad, Tras unas horas de trabajo, el grupo suele prolongar la jornada con algún refrigerio. Una rutina sencilla que ha consolidado una comunidad unida por la creatividad y por una misma manera de entender la ciudad.
Porque a veces basta con sentarse, observar y dejar que Cádiz quede atrapada en unas cuantas líneas.
Un recuerdo hecho a mano que permanece mucho después de cerrar el cuaderno.
