Los psicólogos especializados en catástrofes insisten en el daño que los bulos pueden hacer a las víctimas
La población infantojuvenil es la más vulnerable ante este tipo de informaciones y recomiendan acceder a los datos a través de medios oficiales y no difundir noticias no contrastadas.
Son los que acompañan en los momentos más difíciles con la intención de ofrecer a las víctimas y a sus familiares las herramientas necesarias para afrontar una realidad difícil de asumir.
Desde el Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (GIPED) creado por el Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Occidental tienen claro las prioridades a la hora de actuar en situaciones como la provocada por el accidente ferroviario.
Una asistencia psicológica que llega a las víctimas y familiares, pero que también puede afectar a los propios profesionales.
Los psicólogos reconocen que uno de los grandes enemigos en este tipo de circunstancias es la intromisión de los bulos y las noticias falsas. Sobre todo a los más vulnerables.
Igualmente, pese a la ayuda y el acompañamiento inicial durante la situación de emergencia, el proceso se puede alargar y el trabajo del psicólogo continuar.
Es necesario evaluar y hacer una ventilación emocional de todo lo que se ha vivido, tanto en el caso de las víctimas directas como en el caso de las personas que han perdido a familiares o amigos.
