La Viña conmemora el 271 aniversario del Maremoto de 1755 con los actos en honor a la Virgen de la Palma
La jornada ha incluido el tradicional rosario hasta La Caleta, la bendición de las aguas y la función votiva presidida por Ramón Valdivia, administrador apostólico de Cádiz y Ceuta
El barrio de La Viña celebra este domingo los actos centrales en honor a Nuestra Señora de la Palma, coincidiendo con la festividad de Todos los Santos y el 271 aniversario del maremoto de 1755, un episodio histórico que forma parte de la tradición y la devoción popular gaditana por la protección atribuida a la Virgen.
La jornada ha comenzado con el tradicional rosario público hasta La Caleta, donde ha tenido lugar la bendición de las aguas, en la que la ciudadanía renueva su petición de protección para el barrio y la ciudad.
A las doce del mediodía, la iglesia de Nuestra Señora de la Palma ha acogido la solemne función votiva, presidida por Ramón Valdivia, administrador apostólico de Cádiz y Ceuta.
Durante su homilía, Valdivia ha tenido un recuerdo para las víctimas del reciente accidente ferroviario, sus familiares y las personas heridas. Ha aprovechado también la festividad de Todos los Santos para reflexionar sobre la misericordia, el perdón y la fraternidad.
En su intervención, ha realizado una llamada a superar los enfrentamientos, los insultos y el desprecio hacia quienes piensan de manera diferente. Asimismo, ha reivindicado la paciencia, la comprensión y la capacidad de reconciliación como valores necesarios para construir una convivencia más humana. Y todo ello realizando un símil con las Escrituras, en concreto con la cita del Apocalipsis 7, 14 : "Han lavado sus vestiduras y las han blanqueado en la sangre del Cordero" . De esta manera, Valdivia se ha referido a las personas creyentes incitándoles a "blanquear" el mal que les rodea, porque "blanqueando las tinieblas" con amor, se "supera el poder del mal,".
El administrador apostólico ha presentado a la Virgen María como referente de protección y amparo para quienes sufren y ha invitado a los fieles a mantener la esperanza y la confianza en Dios ante las dificultades.
La celebración recuerda el maremoto del 1 de noviembre de 1755 y la tradición que atribuye a la intercesión de la Virgen de la Palma la protección del barrio de La Viña frente al avance de las aguas. Esta conmemoración constituye una de las manifestaciones religiosas y populares más arraigadas de Cádiz y está reconocida como Bien de Interés Cultural en la categoría de actividad de interés etnológico.
La conmemoración continuará esta tarde con la salida procesional de Nuestra Señora de la Palma por las calles del barrio de la Viña.
