Arranca el vaciado del antiguo cementerio para transformarlo en un gran bosque urbano
El traslado de 90.000 restos humanos al mancomunado de Chiclana durará unos seis meses y permitirá abrir un nuevo espacio verde que conectará la playa con el barrio de San José
Bajo el suelo que durante décadas guardó la memoria de miles de gaditanos, las máquinas comenzarán a trabajar con un objetivo histórico: convertir el antiguo cementerio de Cádiz en un gran bosque urbano abierto a la ciudadanía.
El Ayuntamiento ha iniciado ya el proceso de vaciado de este recinto, donde todavía permanecen enterrados cerca de 90.000 restos humanos, un paso imprescindible para transformar este enclave simbólico en un nuevo pulmón verde para la ciudad.
El alcalde ha destacado que esta actuación, una de las más importantes del actual mandato, se está llevando a cabo con el máximo respeto y dignidad hacia las personas enterradas y sus familias.
El traslado de los restos se realizará al cementerio mancomunado de Chiclana, donde existe un espacio específico y un monumento que recuerda a todas las personas inhumadas en este camposanto gaditano. Antes de iniciar los trabajos, el Ayuntamiento ha completado estudios técnicos, pruebas piloto y labores arqueológicas que han permitido identificar las zonas de enterramiento y definir el método más adecuado para la exhumación.
El proceso se prolongará durante aproximadamente seis meses y empleará maquinaria especializada capaz de separar los restos óseos de la arena sin dañarlos.
Los técnicos municipales han explicado que el subsuelo conserva tumbas construidas entre principios del siglo XX y el cierre del cementerio en 1992, con registros documentales completos que permiten conocer la identidad de la mayoría de las personas enterradas. La actuación cuenta con financiación garantizada dentro del plan municipal de inversiones, que incluye tanto el vaciado como la posterior creación del nuevo parque.
Una vez concluido el traslado, el Ayuntamiento avanzará en la construcción del futuro bosque urbano, un proyecto diseñado para integrar este espacio en el tejido de la ciudad y conectar la zona de la playa con el barrio de San José. Además, se prevé la demolición progresiva del muro perimetral para abrir visualmente el recinto y facilitar su integración urbana.
Cádiz se prepara así para recuperar uno de sus espacios cargados de historia y convertirlo en un lugar de vida, memoria y encuentro para las generaciones presentes y futuras.
